lunes, 14 de julio de 2014

1 DE JUNIO DE 20.14 (CONTINUACIÓN)

              1 DE JUNIO DE 2.014     (CONTINUACIÓN)

    Poco a poco o como se dice en mi tierra “poliki-poliki” me voy acercando a Granada, sin ninguna prisa. Hay que llegar descansado aunque a este ritmo voy a llegar justo. Bueno, no pasa nada, llevo toda la temporada esperando a esta carrera. Hubiera sido ideal un viaje en compañía, pero no pudo ser.

    No importa, lo importante es que hoy va a ser un día de emociones. De emociones y de sensaciones. Sé que correr en una pista así es más especial que otra pero si bien es bonito no hay que olvidar la concentración. Si para toda competición y deporte esto es importante; en una carrera de velocidad lo es aún más.

    Son centésimas de segundo lo marcan la diferencia en esta disciplina que practico. Un despiste, una combinación de malos apoyos, unos braceos arrítmicos o una mala salida y no solo no puedes ganar sino que tampoco conseguirás tu marca personal o si no la tienes ya la marca mínima que se te exige  para una gran competían. Así pues la concentración es un factor muy importante.

    La motivación, es otro aspecto importante. Tan importante que sin la cual  no entrenarías y menos correrías tras conducir cientos de km y volverías de vuelta otros tantos tu solo; para ir a correr treinta y pico segundos en dos carreras. Pero esta es la carrera de la temporada. “Motivación me sobra”.

    Y así los km pasan y voy subiendo carretera Sierra Nevada. La carretera sigue estando casi vacía como todo el camino pero el tiempo ya no acompaña. Salí con sol, a medio camino se puso a llover y a tan solo unos 20 km para llegar… ¡¡¡sorpresa!!!

“¡Nieve!”, nieve sí; esta nevando. ¡Oh! Vaya no creo que vaya a haber carrera. Unos km más y la carretera llena de nieve a pesar de que ya la habían limpiado. Kilometro que me acerco, más nieve en la montaña. Pero… “si es uno de junio”.

   Bueno ya quedan pocos km; quizá nos dejen competir en La Pista Cubierta;  allí no se puede hacer un “100” pero podrían dejarnos hacer un “60”. O esa es mi esperanza mientras sigo conduciendo los últimos km. A punto de llegar uno que no lleva cadenas, y menos sabe conducir con nieve, y que va por mitad de la carreta bajando hacia la curva en la que la estoy tomando me obliga a esquivarle. (Subiendo en curva con nieve… Menos mal que soy piloto; aunque ya no compita en ello, porque si no menuda gracia a 500 metros de mi destino.

    Después de encontrarme con tal Kamikaze (y ¡energúmeno! que no sabe parar a la derecha de la carretera si no se ve capacitado a conducir en esas condiciones. O mejor aún no se monte en el coche) estoy a punto de llegar. Llego a la puerta y veo salir a unos que parecen atletas. Les pregunto y…:

- “No, no hay carrera. Si quieres vete a la pista cubierta y puedes ver los saltos, pero no hay carreras”.

-Gracias.

    Así pues giro la esquina y voy a aparcar. Ahí está (que recuerdos del año pasado) el coche del equipo ciclista “Movistar”.  Aparco y salgo del coche y… Un olor me invade; que junto con el frio y las vistas me ponen la piel de gallina.

    No hay carrera; pero ahí está mi recompensa a una temporada. Soy feliz… unas vacaciones y todo empezara de nuevo. En busca de otra nueva recompensa con motivación, concentración, determinación, esfuerzo, trabajo… pero sobre todo con entrenamiento. Una nueva temporada comenzara y con ello mi nueva recompensa personal. ¿Cuál será?

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